Tener familia es muy importante. Yo estaba igual, deseando sentir algo más profundo. Me cansé de las apps frías y probé encuentros sexuales. La diferencia fue brutal. Hablé con alguien que me escuchó sin juzgar, con quien compartí cosas de verdad. No era solo “te gusto, me gustás”. Era “te entiendo”. Y eso fue mágico. No sé si era amor, pero era algo que valía la pena. Si estás listo para dejar de esperar y empezar a vivir, probá. Nadie va a tocar tu puerta con un ramo. Hay que salir a buscarlo.